El estudio Karlo, un apartamento de 3 estrellas, cuenta con cocina americana totalmente equipada y WiFi gratuito. Está situado en el corazón de Split, a pocos pasos de la playa Bacvice y del estadio Park Mladeži. Este apartamento dispone de una habitación con dos camas y ofrece vistas al patio interior desde su terraza amueblada para el relax al aire libre.
Ubicado a menos de 700 metros del Palacio de Diocleciano, esta propiedad también está cerca de la Plaza del Pueblo (Pjaca), el Museo Municipal de Split, la Plaza República (Prokurative) y otros lugares emblemáticos como el Museo Arqueológico de Split, el Estadio Poljud y la estatua de Gregorio Nin. El Parque Arqueológico Salona se encuentra a 9.3 km y el aeropuerto de Split está a 23 km.
El alojamiento cuenta con aire acondicionado en todas sus estancias, entrada privada y aislamiento acústico para mayor privacidad. En su interior hay una zona de estar, armario o ropero, sofá, cuna bajo petición, toallas e instalaciones para planchar que incluyen tabla e hierro. Una caja fuerte garantiza un almacenamiento seguro y las almohadas sintéticas sin plumas aportan comodidad.
Los huéspedes pueden disfrutar de las instalaciones para barbacoa en el patio privado equipado con mobiliario exterior ideal para comer al aire libre. Además, hay aparcamiento gratuito cercano con opciones en calle, se han instalado detectores contra humo y monóxido para garantizar seguridad dentro del apartamento. La diversión está asegurada gracias a un televisor plano con canales por cable junto a enchufes junto a la cama, la cobertura WiFi es total en todas las áreas.
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El apartamento estuvo muy limpio, acogedor y bien equipado con cocina, nevera y ducha. La ubicación fue perfecta, tranquila y segura, cerca de muchos restaurantes, puestos de helados, tiendas de comestibles, paradas de autobús y el puerto del ferry, además quedaba a solo 5 minutos del centro de Split. El jardín fue un lugar agradable para comer y daba sensación de amplitud al espacio, también había una gran terraza para aparcar cerca. Eso sí, había algunos mosquitos. El anfitrión fue muy atento al enviar la información para el check-in automático con antelación y responder rápido a los mensajes, lo que facilitó mucho la llegada.









