El hotel Sperone, un establecimiento de 4 estrellas con aire acondicionado y centro de spa y bienestar, se encuentra en el distrito Varos de Split, a menos de 250 metros del Palacio de Diocleciano, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y a 220 metros de la Plaza República - Prokurative. Este moderno hotel dispone de 17 habitaciones que ofrecen vistas a una calle tranquila desde sus terrazas privadas.
La propiedad está convenientemente situada a solo 1 km de la playa Zvoncac y a menos de 1,5 km de la playa Bacvice. El aeropuerto de Split se encuentra aproximadamente a 25 km, con servicio privado y pago de traslado al aeropuerto disponible para mayor comodidad.
Las habitaciones del hotel Sperone están insonorizadas e incluyen televisores planos por satélite, zonas para sentarse con sofás, escritorios para trabajar, armarios o roperos y cajas fuertes. Presentan suelos combinados en baldosa o mármol con áreas alfombradas e incorporan aire acondicionado y calefacción. Los baños cuentan con ducha o bañera e incluyen artículos gratuitos como champú y jabón corporal además secadores de pelo, albornoces y zapatillas.
Los huéspedes pueden disfrutar en las instalaciones del spa (de temporada) piscina exterior, hammam, sauna, baño turco así como acceso al bar junto a la piscina. El hotel también ofrece wifi en todas las áreas para una conexión sin interrupciones. Entre los servicios adicionales destacan limpieza diaria, traslados al aeropuerto, recepción con atención turística, unidades en planta baja, entradas privadas a las habitaciones, aparcamiento propio, ascensor accesible solo mediante escaleras hacia plantas superiores, mobiliario exterior en balcones o patios, terrazas solárium zona lounge exterior además del bar interno.
Garantiza una estancia excepcional reservando a través de sleephotelssplit.com, donde encontrarás las mejores tarifas para tus vacaciones.
Habitaciones: 17Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Sperone Hotel
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
Un hotel boutique encantador se ubicaba en pleno centro de Split, combinando una localización muy céntrica con un ambiente tranquilo. El personal mostró una gran amabilidad y se esforzó por ofrecer una bienvenida cálida. Las habitaciones estaban impecables y decoradas con mobiliario de alta calidad. Entre las instalaciones destacaba una piscina refrescante, además de desayunos abundantes que se servían cada mañana. La cercanía al casco antiguo facilitaba el acceso a las principales atracciones a solo unos minutos caminando.