El hotel de 3 estrellas FJAKA Boutique Apartments en Split ofrece apartamentos con vistas al jardín y entradas privadas, ubicados a solo 600 metros de la playa Bacvice. Con dos habitaciones con aire acondicionado y conexión WiFi gratuita, este alojamiento tranquilo se encuentra también a 700 metros del centro de la ciudad y a 600 metros del Palacio de Diocleciano.
Los huéspedes tendrán cerca varios puntos de interés destacados, como el estadio Park Mladeži a 1,8 km y lugares emblemáticos como el Museo Municipal de Split, la Catedral de San Domnio y la estatua de Gregorio Nin. El aeropuerto de Split está ubicado a 22 km y se ofrece un servicio shuttle privado por un suplemento para mayor comodidad.
Las opciones de alojamiento incluyen una habitación doble con una cama y una habitación cuádruple con dos camas. Cada unidad cuenta con baño privado equipado con ducha o bañera, secador de pelo, televisión pantalla plana, escritorio, armario, calefacción, toallas y ropa de cama para garantizar confort y funcionalidad. Todas disponen además de máquina para café, algunas tienen balcón con vistas al jardín.
FJAKA Boutique Apartments ofrece servicios personalizados como check-in y check-out privados así como opción exprés. La recepción facilita información sobre actividades locales como senderismo, pesca o equitación, también es posible alquilar coches directamente en el establecimiento. Entre las comodidades adicionales figuran WiFi gratuito en todo el recinto, mobiliario exterior en patios o balcones ideal para relajarse al aire libre así como servicio shuttle desde/hasta el aeropuerto bajo coste extra.
Reserva a través de sleephotelssplit.com y obtén acceso a ofertas únicas para unas vacaciones de primera.
Habitaciones: 2Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre FJAKA Boutique Apartments
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
El apartamento tradicional se situó muy cerca del puerto y del centro de Split, perfecto para parejas o familias. Contaba con una cama amplia y suficiente espacio para guardar las cosas. La limpieza y el orden se mantuvieron impecables durante toda la estancia. Además, el acceso al casco antiguo estaba a solo cinco minutos caminando. En los alrededores había un bar de vinos justo al lado y varios restaurantes recomendables a poca distancia a pie.







